Entrevista con Hana Semerádová, lectora de cursos

Hana Semerádová lleva impartiendo cursos de integración “Bienvenidos a la República Checa” desde sus principios. Es trabajadora social en el Centro de apoyo a la integración de extranjeros en la región de Ústí. En su vida profesional, se especializa en impartir cursos dirigidos, ante todo, a los empleados extranjeros.
Hana Semeradova a Ojuna Presova
¿En tu opinión, qué información consideras la más importante para los empleados recién llegados?

Lo más importante es que los empleados extranjeros conozcan todos sus derechos y obligaciones que tienen en el territorio de la República Checa, no solo como extranjeros sino también como empleados en una empresa. Tras varias semanas en la República Checa, la mayoría de los participantes del curso no sabe aun nada sobre el país, ni sobre las condiciones de residencia o de empleo.

Si los extranjeros son empleados de grandes empresas, será el responsable de recursos humanos de la empresa el que se encargará de la tramitación relacionada con su residencia. Pero los extranjeros mismos tienen la obligación de notificar los cambias al Departamento de Política de Asilo y Migración (OAMP) del Ministerio del Interior, en especial los cambios en el pasaporte o de dirección.

Sin embargo, lo más importante son sus derechos y obligaciones dentro de las relaciones laborales y su marco legal. Al llegar, los participantes no tienen casi ninguna información sobre el tema y oyen hablar sobre el funcionamiento del sistema en la República Checa por primera vez en el curso de integración. También hay que mencionar que cada empleador tiene su propio sistema de remuneraciones o beneficios, etc. En cuanto a los derechos de empleados, es imprescindible mencionar el salario mínimo en la República Checa, el derecho a vacaciones de cuatro semanas, sistema de baja por enfermedad al que contribuyen los empleados mediante las contribuciones de su seguro social, fiestas nacionales remuneradas o complementos por trabajo durante días festivos remuneraciones por las horas extra, etc. A los empleados extranjeros también hay que explicarles y subrayar que no pueden coger todas las vacaciones a la vez y volver durante todo este tiempo a su país de origen, por ejemplo, a Mongolia. Uno puede darse de baja por enfermedad solo durante la enfermedad y durante estos días no puede dedicarse a tramitar asuntos familiares.

Una de las partes más importantes del curso dirigido a empleados es la información sobre el sistema del salario bruto y neto y sobre las retenciones sobre el salario. Ello se debe a que los empleados a veces no saben qué es lo que se les deduce del salario y el sistema de remuneraciones les parece muy complicado.

¿Hay otras fuentes que pueden facilitarles esta información a los empleados extranjeros?

La primera vez que les llega información sobre sus derechos y obligaciones laborales es en el curso. En el contrato laboral no averiguan mucha cosa y, además, hay muchos rumores e información incorrecta entre los empleados que el lector del curso tiene que corregir y explicar bien. Es de mucha importancia que los empleados sepan que en caso de cualquier duda pueden contactar con los trabajadores sociales en el sector no gubernamental y en los centros de integración. Allí los extranjeros recibirán asesoría de forma gratuita por profesionales en el campo. Así, los extranjeros reciben información correcta y fiable de varias fuentes. Aparte de los cursos de checo, las ONGs pueden ofrecer a los extranjeros otros cursos y actividades que les ayudarán a integrarse en la República Checa.

¿Cómo percibes el papel de los empleadores dentro de los cursos de integración?

Lo ideal es que los empleadores participen en la integración de sus empleados, por ejemplo, organizando cursos de integración en la misma empresa y durante la jornada laboral u ofreciendo cursos de checo.

Nosotros los lectores de cursos de integración “Bienvenidos a la República Checa” destacamos que no somos responsables de recursos humanos de la empresa, así que informamos a los participantes del curso sobre todos sus derechos y obligaciones. Por mi experiencia como trabajadora social sé muy bien que los empleados no siempre reciben toda la información, por ejemplo, los datos sobre la posibilidad de cambiar de empleo, etc. Un buen empleador debería explicarles a sus empleados extranjeros que si no son capaces de realizar su trabajo por razones físicas, tienen la posibilidad de cambiarlo. También es importante que los empleados cumplan con sus deberes y que vayan acostumbrándose a algunas diferencias en cuanto a la puntualidad, asistencia, costumbres culturales, etc., que no siempre son iguales aquí que en su país de origen.

¿Cuál es, según tu experiencia, la información más importante para los empleados de empresas en la República Checa?

Los empleados deben firmar solamente aquel contrato que entienden perfectamente. Si no entienden algo, pueden pedir ayuda a entidades no gubernamentales y el trabajador social les ayudará.

Deben saber exactamente cuáles son sus deberes y obligaciones hacia el empleador. También deben informarse sobre los beneficios del empleado.

Deben conocer con detalle el sistema de remuneraciones en la empresa el cual incluye también una nómina bien clara que ellos comprenden bien.

Como empleados, los extranjeros forman parte del seguro médico público lo que representa una gran ventaja. En el caso de las empresas pequeñas, hay que comprobar que el empleador haya registrado al empleado en el sistema del seguro médico. Luego, deben informarse o se les explicará en el curso de integración cómo funciona el sistema del seguro médico público.

Desde el punto de vista de la legislación sobre residencia es importante saber que si el extranjero posee la tarjeta de empleado puede cambiar de empleo durante los 60 días del tiempo de espera para empleados. Pero es imprescindible encontrar otro empleo o cambiar el motivo de la residencia durante este tiempo porque si no es así, el Ministerio del Interior le cancelará la residencia.

¿Y por último, cómo percibes tú como lectora la importancia de los cursos?

Considero los cursos de integración como un proyecto que sí que tiene sentido. En la mayoría de los casos, los participantes vienen al curso con mucha desconfianza, sobre todo si es el empleador el que organiza el curso y ellos tienen que participar en él. Pero al final salen entusiasmados y dicen que es una pena que sus amigos que ya viven en la República Checa no conocieran esta información.

A mí me enriquece mucho impartir los cursos. Tengo la posibilidad de trasmitir mi experiencia que he adquirido tras haber trabajado durante muchos años en este campo. Y me siento muy bien al ver que los participantes están contentos por recibir tanta información útil.